INTRODUCCIÓN
El
psicoanálisis fue el primer sistema integrado de la psicoterapia moderna.
Abarca una teoría de la estructura y el desarrollo de la personalidad, así como
de la psicopatología, la relación terapéutica y el proceso terapéutico.
El
psicoanálisis fue fundado en 1990 por Freud Con “La interpretación de los
sueños.” Éste intenta ofrecer una teoría global de la personalidad. Fue una
corriente psicoterapéutica muy criticada aunque pervive con mucha fuerza. Su
planteamiento sentó las bases de la psicoterapia moderna. Otros autores: Jung,
Adler, Ferenzi, Fenichel…
Freud,
junto con Breuer empezaron a trabajar juntos en casos de neurología. Uno de los
casos más conocidos es el de Ana O.
CONCEPTOS TEÓRICOS BÁSICOS.
El
psicoanálisis ha sido definido como:
·
Una teoría de la personalidad, que lo
engloba todo; todas las cosas relacionadas con la persona.
·
Una técnica de intervención:
o
Cura- tipo psicoanalítica. (La
tradicional, hablar, sillón…)
o
Psicoterapias psicoanalíticas.
Psicoterapia breve-focal, psicoterapia de apoyo, psicoterapia de grupo…
Comparte la misma teoría que la anterior pero le cambia algunos elementos de la
teoría y la técnica.
·
El psicoanálisis está apoyado en la
asociación libre, en el método de
investigación.
·
Filosofía social (Baker, 1985) Teoría
explicativa sobre la sociedad humana.
·
Laplanche y Pontalis (1968) lo han
definido en función de tres niveles:
o
Un método de investigación.
o
Un método psicoterapéutico.
o
Un conjunto de teorías psicológicas y
psicopatológicas.
MODELOS TEÓRICOS BÁSICOS
MODELO
TOPOGRÁFICO
La T. Psicoanalítica
apareció a finales del s. XIX, principios del XX. Por Sigmun Freud.
Pertenece a la etapa de
fundación del psicoanálisis y es uno de los modelos que Freud estableció para
comprender la personalidad.
En esta teoría hay que
diferenciar 3 partes:
o
Organización: modelo topográfico.
o
Dinámica: modelo estructural.
o
Fases del desarrollo: modelo genético.
Distingue tres niveles
de conciencia:
o
CONSCIENTE:
Es aquella región psíquica en la que las percepciones que provienen del mundo
exterior, del propio cuerpo o de la mente, se hacen conscientes. La consciencia
es, un hecho que puede comunicarse por el lenguaje y la conducta. Todo lo consciente es aceptado y reconocido
como propio por el sujeto en el momento.
o
PRECONSCIENTE:
Es una región vagamente definida que media entre el inconsciente y el consciente. Consiste en todos aquellos sucesos, procesos
y contenidos mentales que son capaces de alcanzar o llegar a la consciencia si
se realiza un esfuerzo para concentrar la atención. Freud aplicó el término
preconsciente a los contenidos mentales capaces de hacerse conscientes de forma
fácil y bajo condiciones que se produzcan con bastante frecuencia, lo que los
diferencia de los conscientes. A veces ciertos contenidos inconscientes pueden
traspasar la barrera y entrar en el preconsciente. Una de las funciones del
preconsciente es mantener una barrera represiva, que “censura” anhelos y deseos, para evitar el
desagrado, retrasar la descarga instintiva y lograr que la energía mental
concuerde con las demandas de la realidad exterior y los principios o valores
morales y éticos con que cuenta toda persona.
o
INCONSCIENTE:
Es la suma total de todos los contenidos mentales o procesos que quedan fuera
de la consciencia y que son incapaces de llegar a ella a causa de una con fuerza
que es la censura o represión. Se almacenan los recuerdos e imágenes no
accesibles al sujeto en estado normal de vigilia. Está gobernado por sus
propios principios: es ilógico, atemporal, puede simultanear sucesos del pasado
y del presente. (PROCESOS PRIMARIOS). Estos contenidos mentales inconscientes
suelen ser impulso o deseos que resultan, en cierto modo, inaceptables, amenazadores
o repugnantes para el sujeto desde el punto de vista ético o intelectual, pese
a la censura, estos contenidos pugnan por hacerse conscientes, siendo
permanentemente reprimidos; si llega un momento en que surge el conflicto, se
pueden desencadenar síntomas neuróticos. Lo inconsciente nunca puede llegar a
hacerse consciente salvo en contadas excepciones: cuando la censura está
dominada por la aparición de síntomas psiconeuróticos; cuando se refleja como
en los estados de sueño, o cuando se la engaña.
A
lo largo de su vida Freud estableció dos modelos para comprender la
personalidad: el modelo topográfico que posteriormente fue sustituido por el modelo estructural.
MODELO
GENÉTICO
Este
modelo se ocupa del desarrollo de los fenómenos psíquicos y concibe la
formación de la personalidad a través de unas fases o estados del desarrollo
psicosexual.
El
progreso normal de una fase a otra puede alterarse por exceso o defecto de
gratificación de la actividad básica de cada fase. Esta alteración puede
conducir al desarrollo de patrones característicos de personalidad y conducta
en la vida adulta.
Las fases son las
siguientes:
·
La fase oral. (Primer año). A zona erógena es la boca y en esta fase se
incluyen las actividades de chupar relacionadas con aquella. La fijación
producirá comportamientos adultos relacionados con actividades orales, tales
como comer, beber, fumar…
·
La fase anal. (Segundo año). Es centro
de gratificación libidinal es la zona anal y las funciones de expulsión y
retención de heces conectadas con ella. La fijación en este estadio puede
producir problemas relacionados con el exceso o defecto de control de los
impulsos fisiológicos.
·
La fase fálica o edíptica (entre los 3 y
5 años). La zona más gratificante son los genitales. Éste es uno de los
estadios más centrales y controvertidos de la teoría de Freud. Las fijaciones
en esta etapa pueden conducir a problemas de identidad sexual. La superación de
la misma implica la adopción de las normas y preceptos impuestos por los
padres, a través del procese de identificación, que constituye el origen del
Superyó.
·
La fase genital. Constituye el estadio
psicosexual adulto y se caracteriza por el desarrollo de la capacidad orgásmica
y la posibilidad de acompañar las sensaciones generadas en la relación sexual
con sentimientos de afecto, ternura, entrega…
MODELO
ECONÓMICO
Modelo
económico: Se ocupa de los procesos energéticos que regulan la actividad mental. Esos procesos son el
principio de placer (satisfacción) y el de realidad (adaptación al entorno). La
libido es la fuente energética guiada por el principio de placer que conlleva
el proceso primario de libre circulación y descarga de la energía. El principio
de realidad hace que la energía libidinal quede ligada a un objeto (relación de
catexia) para su descarga o satisfacción.
Según
el modelo económico, el cambio y transferencia de energía entre las instancias
psíquicas (Yo, Ello y Superyó) va a condicionar la conducta y personalidad
dependiendo donde se use la energía, es decir:
·
Si la energía actúa en el Ello, sujeto:
IMPULSIVO.
·
Si la energía actúa en el Yo, sujeto:
PRÁCTICO Y REALISTA.
·
Si la energía actúa en el Superyó,
sujeto: SUPERCRÍTICO.
Freud,
adoptó la palabra “libido” (gana, deseo), para concebir la energía potencial de
las pulsiones y de sus transformaciones; es decir, la “libido” es una expresión
tomada de la teoría de la afectividad, y se considera así a la energía, como
representación cuantitativa de las pulsiones que tienen relación con todo
aquello que pueda designarse con la palabra amor, y se interpreta como la
dinámica en la vida psíquica de la pulsión sexual, (para Jung, es energía
psíquica no sexual)
Desde
el modelo económico se trata de conocer el destino de las cantidades de energía
(libido) y de lograr al menos cierta estimación relativa de su magnitud. La
energía pulsional (libido), obedece a unos principios económicos que dan cuenta
de su valor cuantitativo (crecimiento, disminución, equivalencia), de las
relaciones de circulación e intercambio y por último, de su distribución.
MODELO
ESTRUCTURAL
Pertenece
a la última etapa de producción de Sigmun Freud (1914-1939).
Freud
con este modelo trata de explicar cómo funciona la mente, sugiriendo que tiene
una estructura particular. Sostuvo que está dividida, a grandes rasgos, en tres
partes íntimamente relacionadas: ELLO (impulsos, deseos, desbalance…) YO
(balance e instancia psíquica que satisface las necesidades principales; sed, y
hambre) SUPERYÓ (moral, consciencia, normas sociales…); que se desarrollan a
partir de la maduración biológica y la interacción social.
Cuando
hablamos del ELLO hablamos de la parte primitiva, desorganizada e innata de la
personalidad. Opera de acuerdo con el principio de placer, que consiste en
obtener la satisfacción inmediata de los impulsos, deseos y necesidades sin
tener en cuenta para nada las dificultades del YO ni si estas satisfacciones
son aprobadas o no por nuestra conciencia SUPERYÓ. En una persona en la que
domina el ello tenderá a ser impulsiva, caprichosa, egocéntrica, no tiene en
cuenta a los demás y suele ser inmadura y sin control de sí misma.
El
YO es la instancia psíquica que actúa como mediadora entre el ELLO y el
SUPERYÓ. El YO actúa conforme al principio de la realidad, es decir recibe
impulsos del ELLO, los descarga de manera adecuada, teniendo en cuenta su
propia consciencia interior SUPERYÓ y a la realidad externa. El YO dirige y
regula nuestra personalidad. En las personas que predominan el YO serán
prácticas, maduras y saben canalizar los impulsos sí que la personalidad se
perturbe.
El
SUPERYÓ es la parte que contrarresta al ELLO, representa los pensamientos
morales y éticos recibidos desde la infancia por los padres o figuras de autoridad relevantes.
Consta de dos subsistemas: la conciencia moral (capacidad de autoevaluación,
crítica…) y el ideal del YO (autoimagen ideal). En las personas en las
predomina el SUPERYÓ será una persona crítica, exigente y perfeccionista.
IDEAS MÁS SIGNIFICATIVAS DEL
PSICOANÁLISIS FREUDIANO
·
La conducta humana está determinada por
fuerzas inconscientes (necesidades e impulsos biológicos e instintivos)
·
Los impulsos sexuales son los
principales determinantes de la conducta y subyacen a los conflictos dinámicos,
como la competición y los celos, despertando en la más temprana infancia.
·
La conducta adulta está muy influenciada
por las experiencias en las etapas de desarrollo psicosexual de la temprana
infancia. La más importante es la pre genital.
·
Las tres primeras etapas son las más
importantes para el desarrollo de la personalidad. Hay una cantidad fija de
libido almacenada en el Ello.
·
Los problemas tienen su origen en
conflictos intra-psíquicos que se manifiestan en forma de ansiedad y tienen sus
causas en sucesos pasados.
LOS MECANISMOS DE DEFENSA
Freud
determinó los mecanismos de defensa, como las técnicas del inconsciente,
encargadas de minimizar las consecuencias de eventos demasiado intensos, para
que el individuo pueda continuar con sus funciones. Dichos mecanismos de
defensa, permiten el mantenimiento del balance psicológico.
Los
mecanismos de defensa, son mecanismos inconscientes que se encargan de
minimizar las consecuencias de un evento demasiado intenso, para que el
individuo pueda seguir funcionando normalmente.
El
individuo está compuesto por una serie de fuerzas que deben mantenerse en
equilibrio, como las características instintivas, las genéticas, los factores
del desarrollo (medio ambiente, formación, experiencia). Una de las maneras de
resguardar este equilibrio es mediante los mecanismos de defensa.
Entre los
mecanismos de defensa se incluyen: la condensación, el desplazamiento, la
disociación, la formación reactiva, la negación, la proyección, la
racionalización, la represión, la sublimación, la regresión, el aislamiento.
Los principales
Mecanismos de Defensa son:
·
Sublimación: El impulso se canaliza
hacia una forma más aceptable, es derivada hacia un nuevo fin. Una pulsión
sexual se sublima hacia una finalidad no sexual, apuntando a objetos valorados
socialmente, como la actividad artística y la investigación intelectual. Por
ejemplo, el deseo de un niño por la exhibición, puede sublimarse mediante una
carrera en el teatro.
·
Represión: Es el mecanismo por el
cual el inconsciente borra eventos y pensamientos que serían dolorosos si se
mantuvieran en el nivel consiente. Por ejemplo, el olvido del cumpleaños de un
familiar fallecido.
·
Proyección: Los sentimientos o ideas
estresantes, son proyectados hacia otras personas u objetos cercanos.
·
Negación: Es el mecanismo por el cual
el sujeto trata aspectos evidentes de la realidad como si no existieran.
·
Introyección: Es el mecanismo por el
cual una persona incorpora elementos de la personalidad de otra.
·
Regresión: Es un mecanismo que lleva
a retomar el nivel de desarrollo anterior, más infantil. Por ejemplo, el
comportamiento de los niños cuando nace un hermano (chuparse el dedo, orinarse,
etc.).
·
Formación reactiva: Detiene la
aparición de un pensamiento doloroso, sustituyéndolo por otro más agradable.
·
Aislamiento: Es un mecanismo por el
cual se divorcian los recuerdos de los sentimientos, como manera de soportar
los hechos.
·
Desplazamiento: Es un mecanismo por
el cual, se desprende un hecho o persona de los sentimientos asociados, y éstos
son adjudicados a otro hecho o persona. Es lo que suele suceder con las
personas que desquitan sus frustraciones con sus mascotas.
·
Condensación: Es un mecanismo por el
cual, elementos del inconsciente se reúnen en una sola imagen u objeto.
Consiste en la concentración de varios significados en un único símbolo.
·
Racionalización: Se sustituye una
razón real que no es aceptable, por otra que resulte aceptable.
RESULTADO
DE LOS MECANISMOS DE DEFENSA
Los
mecanismos de defensa nos permiten mantener el balance psicológico.
Cuando estas técnicas no son suficientes, se experimentan desequilibrios
como estrés y respuestas neuróticas como ansiedad y/o depresión, que
frecuentemente son acompañadas por disfunciones biológicas, pérdida de sueño o
apetito, enfermedades psicosomáticas como úlceras, etc. También pueden
presentarse otras conductas más graves como el suicidio y los trastornos
delirantes. Estos son mecanismos de
defensa propios de trastornos como el delirio, la esquizofrenia,
los trastornos de personalidad.
LA PSICOLOGÍA INDIVIDUAL DE ALFRED ADLER
Alfred
Adler postula una única "pulsión" o fuerza motivacional detrás de
todos nuestros comportamientos y experiencias. Con el tiempo, su teoría se fue
transformando en una más madura, pasando a llamarse a este instinto, afán de
perfeccionismo. Constituye ese deseo de desarrollar al máximo nuestros
potenciales con el fin de llegar cada vez más a nuestro ideal. Es, tal y como
ustedes podrán observar, muy similar a la idea más popular de actualización del
self.
La
cuestión es que "perfección" e "ideal" son palabras
problemáticas. Por un lado son metas muy positivas, de hecho, ¿no
deberíamos de perseguir todos un ideal? Sin embargo, en psicología, estas
palabras suenan a connotación negativa. La perfección y los ideales son, por
definición, cosas que nunca alcanzaremos. De hecho, muchas personas viven
triste y dolorosamente tratando de ser perfectas. Como sabrán, otros autores
como Karen Horney y Carl Rogers, enfatizan este problema. Adler también habla
de ello, pero concibe este tipo negativo de idealismo como una perversión de
una concepción bastante más positiva. Luego volveremos sobre el particular.
El
afán de perfección no fue la primera frase que utilizó Adler para designar a
esta fuerza motivacional. Recordemos que su frase original fue la pulsión
agresiva, la cual surge cuando se frustran otras pulsiones como la necesidad de
comer, de satisfacer nuestras necesidades sexuales, de hacer cosas o de ser
amados. Sería más apropiado el nombre de pulsión asertiva, dado que
consideramos la agresión como física y negativa. Pero fue precisamente esta
idea de la pulsión agresiva la que motivó los primeros roces con Freud. Era
evidente que éste último tenía miedo de que su pulsión sexual fuese relegada a
un segundo plano dentro de la teoría psicoanalítica. A pesar de las reticencias
de Freud, él mismo habló de algo muy parecido mucho más tarde en su vida: la
pulsión de muerte.
Otra
palabra que Adler utilizó para referirse a esta motivación básica fue la de compensación
o afán de superación. Dado que todos tenemos problemas, inferioridades de una u
otra forma, conflictos, etc.; sobre todo en sus primeros escritos, Adler creía
que podemos lograr nuestras personalidades en tanto podamos (o no) compensar o
superar estos problemas. Esta idea se mantiene inmutable a lo largo de su
teoría, pero tiende a ser rechazada como etiqueta, por la sencilla razón de que
parece que lo que hace que seamos personas son nuestros problemas.
Una
de las frases más tempranas de Adler fue la protesta masculina. Él observaba
algo bastante obvio en su cultura (y de ninguna manera ausente de la nuestra):
los chicos estaban situados en una posición más ventajosa que las chicas. Los
chicos deseaban, a veces de forma desesperada, que fuesen considerados como
fuertes, agresivos o en control (masculinos) y no débiles, pasivos o
dependientes (femeninos). Por supuesto, el tema es que los hombres son de
alguna manera básicamente mejores que las mujeres. Después de todo, ellos
tienen el poder, la educación y aparentemente el talento y la motivación
necesarios para hacer "grandes cosas" y las mujeres no.
Todavía
hoy podemos escuchar a algunas personas mayores comentando esto cuando se
refieren a los chicos y chicas pequeños. Si un niño demanda o grita buscando
hacer lo que quiere (¡protesta masculina!), entonces es un niño que reacciona
de forma natural (o normal). Si la niña pequeña es callada y tímida, está
fomentando su feminidad. Si esto ocurre con un chico, es motivo de
preocupación, ya que el niño parece afeminado o puede terminar en mariquita. Y
si nos encontramos con niñas asertivas que buscan hacer lo que creen, son "marimachos"
y ya se buscará la manera de que abandone esa postura.
Pero
Adler no creía que la asertividad masculina y su éxito en el mundo fuesen
debido a una cierta superioridad innata. Creía más bien que los niños son
educados para lograr una asertividad en la vida y las niñas son alejadas de
este planteamiento. No obstante, tanto los niños como las niñas vienen al mundo
con la misma capacidad de protesta. Dado que muchas personas malinterpretan a
Adler al respecto, constriñen el uso de la frase.
La
última frase que usó antes de plantear su afán de perfeccionismo, fue afán de
superioridad. El uso de esta frase delata una de sus raíces filosóficas de sus
ideas: Friederich Nietzsche desarrolló una filosofía que consideraba a la
voluntad de poder el motivo básico de la vida humana. Aunque el afán de
superioridad se refiere al deseo de ser mejor, incluye también la idea de que
queremos ser mejores que otros, más que mejores en nosotros mismos. Más tarde,
Adler intentó utilizar el término más en referencia a afanes más insanos o
neuróticos.
Muy buen resumen
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